La ruta del terror, ¿hasta cuándo?

Hay nombres que nos acompañan por siempre como mismo hay hechos que nos marcan para toda la vida; la muerte del joven italiano Fabio di Celmo el 4 de diciembre de 1997, es uno de esos ejemplos.

El documental “La ruta del terror”, transmitido por la televisión cubana, removió en los cubanos las heridas causadas por más de 50 años de acciones terroristas orquestadas desde los Estados Unidos, las que han ocasionado más de 3 mil muertes y enlutado igualmente miles de hogares.

Con sólo 32 años y numerosos sueños por realizar, Di Celmo pagó el más alto precio por su amor a Cuba, a cuyo pueblo consideraba “hospitalario, humano y cariñoso”. El explosivo que apagó su vida fue colocado por el mercenario salvadoreño Raúl Ernesto Cruz León, quien ese día también situó otras cargas de C4 en los hoteles Chateau Miramar y Tritón, y en el restaurante La Bodeguita del Medio.

Detrás de los sabotajes dirigidos a dañar la industria turística cubana se encontraba el connotado terrorista Luis Posada Carriles quien al conocer el fatídico desenlace, declaró: “Duermo como un bebé. Es triste que alguien haya muerto, pero no podemos detenernos. Ese italiano estaba en el lugar equivocado, en el momento equivocado”…

El cinismo de Posada Carriles queda al desnudo una vez más a través de “La ruta del terror”, donde otro terrorista, Francisco Chávez Abarca, preso en La Habana luego de ser extraditado desde Caracas, narra los detalles de su reclutamiento y las órdenes recibidas por el también autor intelectual de la voladura de un avión de Cubana en las costas de Barbados cegando la vida de 73 pasajeros entre los que se encontraban los integrantes del equipo juvenil nacional de esgrima.

Mientras mirábamos el documental, una vecina comentó indignada: …”¡dos mil dólares por cada bomba que estallara…qué barato se venden esos demonios! Y mi hijo le respondió: “En el mundo no hay dinero que pague algo así, pudieron haber sido 2 millones, 3, 5…pero y la dignidad, y la conciencia y el saber que alguien ha muerto por tu culpa, y el dolor de esas familias…con qué se paga eso?”

El terrorismo no es una práctica nueva, a los cubanos nos ha tocado sufrir en carne propia las consecuencias de esos deplorables actos desde 1959 cuando triunfó la Revolución, por eso a Cuba les sobran razones para denunciarlos una vez y es contraproducente que sea en suelo de los Estados Unidos donde se cocinen con la total anuencia de las sucesivas administraciones de la Casa Blanca, precisamente cuando ellos se autoproclama como el enemigo número uno de esos tipos de hechos y sin embargo acogen también con beneplácito a criminales como Posada Carriles y Orlando Bosch, mientras tiene prisioneros a Cinco Héroes cubanos quienes sí combatían al flagelo para impedir más sufrimiento a su pueblo.

Fabio di Celmo lastima, como mismo duelen los muchachos del avión de Cubana y las más de 3 mil víctimas que ha ocasionado el terrorismo Cuba, país cuyo único delito ha sido el de construir su propio destino con mucho esfuerzo y sacrificios que redundan en el bienestar y la unidad de un pueblo que condena esas acciones y patentiza su apoyo a la Revolución en una fiesta gigante a lo largo y ancho de toda la Isla para festejar el cumpleaños 50 de los Comités de Defensa de la Revolución, la más grande las organizaciones de masas donde sus integrantes más que vecinos, son como una gran familia.

Un pensamiento en “La ruta del terror, ¿hasta cuándo?

  1. avatarmaría

    Los terrorista q asesinaron a este joven y muchos más, solo pagarían sus asesinatos con sus propias vida, pero bueno ya tendrán q pagarlo xq si en la tierra no hay justicia en el cielo ya la habrá y allí pagaran por todo lo q han hecho.

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