Luces entre sombras; nuevo recurso de apelación a favor de Gerardo Hernández


Grecia Donatién es la presidenta del Comité de Solidaridad con Los Cinco, Ché Guevara, y promotora del Proyecto Comunitario Fortaleza de Los Cinco del Reparto Caribe de la ciudad de Guantánamo.

Constituido por jubilados (así comenzó inicialmente) y también por parte del pueblo que decidió sumarse con acciones a esta noble causa; el Proyecto Comunitario trasciende las instituciones y desde un parque, un centro de servicios, donde quiera que exista aglomeración de personas, da a conocer la verdad sobre Los Cinco e incluye en su membresía educadoras de Círculos Infantiles, federadas, cederistas, estudiantes, combatientes…

En medio de la fase de alerta ciclónica ante las posibles afectaciones que pueda provocar el Ciclón Isaac, dada la cercanía a este territorio, la maestra jubilada me recordaba el amañado proceso al que están sometidos los antiterroristas.

Por estos días la defensa de Gerardo Hernández Nordelo, el de mayor condena de los cinco antiterroristas cubanos, expuso detalles de la manipulación del juicio y de ilegalidades cometidas por el Gobierno en el proceso.

El abogado norteamericano Martin Garbus a nombre de Gerardo reveló una lista de periodistas que recibieron dinero federal para generar un ambiente hostil contra los antiterroristas durante el juicio.

Dicha declaración forma parte de las acciones legales encaminadas a poner fin al encierro, argumentando una postura anticonstitucional del Gobierno de la Casa Blanca en su empeño por lograr la condena.

Gerardo fue sentenciado a dos cadenas perpetuas más 15 años, junto a René González, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González, detenidos en 1998 por su seguimiento a grupos terroristas organizados en Miami para acometer acciones contra Cuba.

Garbos asegura que en el período inicial de la injusta prisión de esos cubanos la comunidad miamense recibió a través de la prensa escrita, radial y televisiva un arsenal de propaganda pagada por el Gobierno para interferir en el proceso y persuadir al jurado.

Sustanciales sumas de dinero, día tras día, año tras año, traducidas en más de mil artículos e informaciones difundidas, manipulación que resulta incomprensible y carece de precedentes, fueron puestas en manos de los manipuladores reporteros que actuaron como “agentes secretos pagados”.

El abogado también refiere que en apenas 194 días El Nuevo Herald divulgó 806 artículos con influencia negativa sobre el juicio, mientras en idéntico lapso The Miami Herald presentó a la opinión pública otros 305. Entre ambos periódicos suman en total mil 111 artículos, un promedio de más de cinco por día.

El abogado de Gerardo pone al descubierto la selección de los periodistas financiados para generar un ambiente hostil que condujera a la condena del antiterrorista y sus compañeros, así como las motivaciones de esas personas para aceptar el dinero.

Entre ellos aparecen un veterano de la agresión derrotada en Playa Girón en abril de 1961, un encargado de organizar bandas amadas y hasta miembros de grupos violentos.

Las sumas recibidas por los periodistas por sus servicios al Gobierno estadounidense van desde alrededor de tres mil hasta varias decenas de miles de dólares.

Pese a los amplios elementos aportados, el Gobierno estadounidense insiste en ocultar pruebas de su conducta para impedir por el momento conocer con exactitud la totalidad de los reporteros pagados y las cuantías obtenidas.

En su propósito de demandar la revocación de la injusta condena de Gerardo, la defensa denunció que existen aún pruebas más que convincentes que justifican la nueva petición.

Ante cada injusticia en el amañado caso se multiplican las voces del mundo y se alza la solidaridad a favor de quienes luchan verdaderamente por el bien de la humanidad.

Quienes pretenden desviar a los seres humanos de su rumbo hacia el logro de la verdadera justicia social, tienen que sentir el peso sobre sus hombros y almas por los crímenes que cometen contra sus semejantes, cuando comienzan a surgir nuevamente de las sombras, luces.

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