Si de solidaridad se trata…

Trabajadores de la Unidad Empresarial de Base (UEB) de Refrescos y Hielo de Guantánamo destinan parte de sus producciones para la hermana Santiago de Cuba
Los trabajadores de la Unidad Empresarial de Base (UEB) de Refrescos y Hielo de Guantánamo, dan por estos días un ejemplo del apego y la solidaridad que nos caracteriza a los cubanos; a pesar de los daños sufridos por esa entidad tras el paso del huracán Sandy, el rápido accionar de ese colectivo permitió reanudar enseguida no solo sus producciones, sino también doblar sus turnos de trabajo para apoyar a Santiago de Cuba, la más afectada por el fenónemeno atmosférico.

“Inmediatamente después del huracán nos dimos a la tarea de priorizar nuestras producciones hacia las zonas más afectadas de nuestra provincia y de Santiago de Cuba, donde quedó muy destruida su Empresa de Bebidas y Refrescos”, afirma Idael Leyva Marzo, Director de la UEB guantanamera.

“Con nuestro propio transporte enviamos, hasta la fecha, dos centenas de cajas de refresco embotellado, 30 mil bolsitas y más de 14 mil 400 litros de sirope a granel. Nuestros almacenes reciben también diferentes tipos de rones que estaban en Santiago”.- añadió el directivo.

Como otra muestra del apoyo, tres panaderías de la ciudad de Guantánamo elaboran unas 50 mil unidades que son enviadas cada tarde, con el fin de garantizar el desayuno de los hermanos santiagueros.

Las panaderías La Crema, Las Variedades y El Guaso, trabajan las 24 horas para asegurar el cumplimiento del importante encargo, sin dejar de asegurar su contribución a la venta normada a las familias guantanameras, el consumo social y la venta liberada a la población.

tres panaderías de la capital del territorio elaboran 50 mil unidades que son enviados cada tarde a Santiago de Cuba
“El compromiso es mantener la ayuda durante unos 40 días, para lo cual establecimos turnos adicionales de trabajo en dos de las unidades que asumieron esas producciones”, afirmó Lorenzo Guerra Basalto, director de la entidad.

Sandy entró a territorio cubano a pocos kilómetros al oeste de la Ciudad Heroica, por la playa de Mar Verde, con categoría 2 de la escala Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de 175 kilómetros por hora, que arrancaron techos de viviendas, derribó árboles, postes eléctricos y telefónicos.

Aquí, en la más oriental de las provincias de Cuba, donde también sufrimos la fuerza de los vientos, se suceden día a día historias de amor y solidaridad como la que protagonizan linieros, panaderos y trabajadores de la Unidad Empresarial de Base de Refrescos y Hielo, nosotros, el resto, dspuestos para acudir donde cualquiera de nuestros hermanos nos necesiten.

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