Conmemoran desembarco de Antonio Maceo y Flor Crombet por Duaba


La trascendencia histórica de la llegada de los generales Antonio Maceo y Francisco (Flor) Crombet en la goleta Honor, el 1 de abril de mil 1895, por playa Duaba, Baracoa, en el oriente de Cuba, fue resaltada durante el acto político-cultural realizado en el obelisco que rememora la fecha.

El miembro del Buró provincial del Partido, Tomás Espinel Rivero, destacó en ese sentido que el desembarco del Titán de Bronce y Flor alentó a las fuerzas revolucionarias alzadas en armas desde el 24 de febrero de ese año.

Recordó que entre los 23 expedicionarios de la Honor se encontraban, además, José Maceo, el León de Oriente; Arcid Duverger, Alberto Boix, Patricio Corona, Tomás Sainz y Manuel de Jesús Granda.

El también primer secretario en Baracoa, señaló que diez días después José Martí y Máximo Gómez cumplieron la palabra empeñada y protagonizaron el desembarco glorioso por la playita de Cajobabo para impulsar la gesta redentora.

Espinel dijo las palabras centrales de la ceremonia, presidida por el miembro del Comité Central y primer secretario del Partido en Guantánamo, Luis Antonio Torres Iríbar, junto a la presidenta del gobierno a igual instancia, Nancy Acosta Hernández.

Asimismo asistieron el coronel Hugo Crombet, nieto del general Flor, y Aleida Guevara, hija del inolvidable comandante Ernesto Che Guevara.
El doctor René González Barrios también compartió la patriótica jornada con los baracoenses. El día anterior, el presidente del Instituto de Historia de Cuba impartió una conferencia magistral sobre el exilio fecundo del Mayor General Antonio Maceo, luego de protagonizar la Protesta de Baraguá.

Como es tradicional desde 1903, el pueblo de Baracoa participó en la peregrinación desde el busto al patriota local Félix Ruenes, en la calle 1 de Abril, hasta el obelisco erigido en Duaba a los expedicionarios.
Ruenes era el máximo jefe insurrecto en la comarca baracoana, veterano de dos guerras anteriores por la independencia y protagonista de un largo exilio en prisiones españolas en África.

A Guantánamo tocó la honrosa misión de ser abrigo seguro para los desembarcos protagonizados por los grandes jefes que consolidaron la Guerra Necesaria, cuyos propósitos de independencia y soberanía truncó la intervención yanqui en 1898.

Una urna de cristal donde se guardan cabellos del Héroe Nacional José Martí, un revólver que perteneciera al Lugarteniente General del Ejército Libertador, Antonio Maceo Grajales, el machete con que combatiera su hermano José y un fusil del Mayor General Flor Crombet, se expusieron en el museo Matachín, de Baracoa, con motivo del aniversario 118 de la recalada de la expedición de la goleta Honor.

Las piezas de incalculable valor histórico pertenecen al museo Emilio Bacardí Moreau, de Santiago de Cuba, y es la primera ocasión que son exhibidas fuera de esa institución cultural.

Por: Singh Castillo

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