Girón: epopeya de un pueblo

Playa Girón: epopeya del pueblo cubano
Los días de gloria vividos en Playa Girón en abril de 1961, no pasan por alto para los cubanos; en el registro de los más de 150 mártires de esa epopeya aparecen Wilfredo Gonce Cabrera, Luis López Mustelier, Pedro Alcides Portuondo Bouly, Emilio Daudinot Pineda, Rolando García García, todos hijos ilustres de Guantánamo, y el holguinero, devenido guantanamero, Luis Artemio Carbó Ricardo.

*Girón, preludio por Vocal Sampling

Aún sus familias añoran sus precoces vidas puestas al servicio de la Patria.

Los sorpresivos ataques aéreos a los aeropuertos de La Habana y Santiago de Cuba, por fuerzas mercenarias apoyadas por los Estados Unidos, fueron el preludio de la invasión a Cuba con un solo objetivo: destruir a la naciente Revolución.

Desde el primer momento el Comandante en jefe, Fidel Castro, estuvo atrincherado en la primera línea de combate. Primero denunciando los hechos del 15 de abril y desenmascarando los planes imperialistas que trataban de culpar los ataques a supuestos desertores de la fuerza aérea cubana.

Luego, tras confirmarse la invasión por la Bahía de Cochinos, al sur de la provincia de Matanzas, el líder de la Revolución organizó las fuerzas de combate y se dirigió al lugar para, desde allí y con su ejemplo, impartir órdenes y combatir como un soldado más por la independencia de su Patria.

Los objetivos del ataque a Playa Girón fueron frustrados en menos de 72 horas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de la mayor de las Antillas, lo cual demostró la unidad de todas las fuerzas del proceso que se consolidaba en la Isla.

A cincuenta y dos años de aquellos memorables acontecimientos aún están latentes las palabras de Fidel quien definió el rumbo socialista y humanitario del proceso cubano en bien de los humildes y para los humildes.

Al paso del tiempo, documentos revelaron que las autoridades estadounidenses autorizaron el uso de napalm contra blancos militares, para proteger supuestamente el área destinada al desembarco de la invasión a Bahía de Cochinos. Ni la petulancia de la CIA, ni la pertreches brindada a la brigada mercenaria 2506 por el gobierno de los Estados Unidos, pudo romper el coraje, la dignidad e intransigencia revolucionaria de los cubanos.

Sobre el canto y llanto de la tierra, Girón se enaltece, como nuestra primera victoria y se convierte cada día en el ejemplo de dignidad que enorgullece a las actuales generaciones dispuestas a defender las conquistas que ellos y otros legaron. Honrar honra, como refirió el Apóstol de la independencia de Cuba, José Martí.

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