Una visita que caló en lo más profundo del corazón de Vietnam

A 41 años de la visita de Fidel Castro a Vietnam

A 41 años de la visita de Fidel Castro a Vietnam

El 2 de enero de 1966, en el acto por el aniversario del triunfo de la Revolución, Fidel Castro había afirmado que a Vietnam “estamos dispuestos a darle no ya nuestra azúcar, sino nuestra sangre, ¡que vale muchos más que el azúcar!”

Y sangre cubana fue derramada en la agredida nación del sudeste asiático. Artemio Mastrapa, Manuel Rico y Francisco Trelles, cayeron el 19 de julio de ese propio año, bajo las bombas yanquis, cuando cumplían la misión de adquirir experiencias combativas que sirvieran para la defensa de Cuba contra el enemigo común, el imperialismo.

Como muestra fehaciente de solidaridad con la patria de Ho Chi-Minh, en la Isla estudiaban miles de jóvenes vietnamitas, cientos de cubanos laboraban allá como constructores y al puerto de Haiphong, en el norte bombardeado por los yanquis, llegaban barcos criollos con azúcar

Fidel llegó en visita oficial a Vietnam del Norte el 12 de septiembre de 1973, luego de participar en la V Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, celebrada en Argelia, donde la delegación cubana conjuró los esfuerzos por enfrentar a la organización con el entonces campo socialista de Europa Oriental.

Apegado a sus palabras, emprendió casi de inmediato su viaje al sur, acompañado por Pham Van Dong y otros dirigentes de la hermana nación.

No podía hacer menos que visitar a una zona liberada por los patriotas vietnamitas para refrendar el apoyo incondicional de Cuba a la patria del insigne Tío Ho.

Cumpliría su palabra a pesar del desconocimiento que lo estorbaba sobre la situación en Chile tras el golpe militar contra el presidente Salvador Allende, ocurrido el día anterior.

Fidel y sus acompañantes se trasladaron hacia Quang Tri, en el avión Antonov An-24, con la matrícula VN1094, en un viaje temerario, por el mal tiempo y el peligro de un encuentro fortuito con cazas-bombarderos F-4 Phantom II, de la Marina norteamericana.

El vuelo despegó de Gia Lam, antigua base francesa separada de Hanoi por el río, de donde partieron los aviones rumbo a Dien Bien Phu, en 1954, en el inútil intento de impedir la célebre derrota colonial. El An-24 aterrizó en un aeródromo totalmente destruido.

Muy cerca del Paralelo 17, en Quan Binh, Fidel durmió en una habitación que todavía se conserva. El lecho, a la medida del líder cubano, fue hecha en horas por carpinteros locales, pues en el país no había ninguna de esas dimensiones.
Viajando por la provincia de Quan Binh, el Comandante en Jefe se encontró con niños heridos por la metralla yanqui y propuso hacer un hospital con ayuda cubana.

El hospital clínico-quirúrgico y docente “Amistad Cuba-Vietnam” se terminó de construir en el año 1981 con 420 camas. Hoy posee 600 y da servicios especializados a la provincia y al país.

Pero primeramente el Comandante en Jefe de la Sierra Maestra, Girón y la Crisis de Octubre hizo lo que ningún líder foráneo durante la Guerra de Vietnam: recorrer las profundidades del campo de batalla, cuando aún la criminal administración de Richard Nixon mantenía algunas tropas en el país y. brindaba cobertura aérea a las tropas del régimen títere de Saigón, pese a la firma de los acuerdos de paz en Paris.

La foto que acompaña a este artículo certifica el acontecimiento, tan trascendental como bizarro: Fidel Castro visitó a la zona liberada de Quang Tri, atravesada por el Paralelo 17, en la entonces Vietnam del Sur, en septiembre de 1973.
Fueron tomadas por el reportero Sy So y son la constancia histórica de la presencia del primer estadista extranjero que recorrió sitios de la actual provincia vietnamita, junto al entonces primer ministro Pham Van Dong.

El hospital “Amistad Cuba-Vietnam”, junto con las fotos de Sy So, constituyen la huella más indeleble de la presencia de Fidel en la zona liberada de Quang Tri, en septiembre de 1973, una visita histórica que caló en lo más profundo del corazón del pueblo de Vietnam.

(Por: Singh Castillo)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*