Las palabras más tristes

Mi gata Misa

Mi gata Misa

Puedo, con permiso del poeta, escribir los versos, o las palabras, más tristes de mi vida ahora mismo… El veterinario diagnosticó a Misa, mi gata, mi mascota, mi niña con un carcinoma… Y el mundo se me ha venido encima con una carga que no sé cómo llevar el año, aproximadamente, que le dio de vida.

Llegó a mí hace 9 años cuando la iban a botar y desde entonces se convirtió en mi “hijita”, la hermanita de mi hijo, en la malcriada, engreída, majestuosa, increíblemente fiel y defensora de “su mamá”, como aquel día en que un gallo atrevido del patio, osó picarme una pierna y ella le cayó atrás y lo castigó tan duramente que se convirtió en la sopa de ese día…

Y me duele el corazón, la vida, el alma… He buscado más de una opinión, incrédula, porque no me imaginaba que aquella “lesioncita” en una de sus fértiles téticas tendría ese diagnóstico. Y al final me he decidido por la que más se ha repetido; no operarla y esperar que le llegue su fin.

No tengo consuelo, no me resigno a la idea de saber que la espada de Damocles pende sobre la cabeza de mi gatica celosa, y no sé qué n cómo hacer y me deshago en lágrimas a cada rato, no puedo superar esta depresión y me siento casi como que voy muriendo también.

Y la veo como siempre, pasándome el rabo por las piernas, parada frente al refrigerador (ella sabe lo que sale de ahí), subiéndose en mis piernas mientras veo la TV, acostándose a mi lado en la cama para darme una caricia y luego irse a su sillón favorito… Y no me conformo!

Familiares y amigos me dicen que “no me ponga así”… que “eso es malo”, que “es solo un animal…” pero será acaso que ellos no comprenden, que no saben que las mascotas forman también parte de nuestras familias, de nuestras vidas?

Y no sé qué, ni cómo hacer… Solo que ahora mismo, me siento fatal y puedo escribir las palabras más tristes de mi vida…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*