Repercute en la comunidad proyecto martiano guantanamero

Proyecto martiano recorre comunidades en Guantánamo

Proyecto martiano recorre comunidades en Guantánamo

El Proyecto “Martí vigente en nosotros” es una de las experiencias que presentará la Sociedad Cultural José Martí de Guantánamo a nivel nacional, en su próxima Asamblea General de Socios prevista del 17 al 19 próximos, en La Habana.

La activación de la experiencia tuvo lugar esta vez entre vecinos, docentes y estudiantes del Consejo Popular de El Silencio, en el municipio guantanamero de Niceto Pérez, quienes tienen razones para rememorar el paso del Maestro solo por el hecho de haberse establecido en este municipio en tres, de los trece campamentos durante su ruta de gloria de Cabo Haitiano a Dos Ríos.

Martí desembarcó junto a otros patriotas por Playita de Cajobabo, el 11 de abril de 1895, y anduvo por el territorio hasta el 1ero de mayo de ese año.

El bosque martiano de Iguanábano mantiene viva la memoria histórica del Héroe Nacional. Aquí pobladores de El Silencio, alumnos y profesores del Centro Mixto Ángel Guerra, promotores culturales y participantes en las sucesivas reediciones de la Ruta de Gloria cada año, se encargan de preservar las especies de plantas descritas por el Héroe en su diario de campaña.

El ideólogo y precursor del Proyecto, Rubén Preval Sánchez, asegura que la misión es sembrar bosques en los lugares trascendentes por donde anduviera el Maestro en todo su trayecto por Guantánamo.

De esa forma se establece un vínculo real entre los participantes, la comunidad donde se enclave el sitio en cuestión, los caminantes, como se llama a los que reeditan cada año ese periplo, encabezados por el propio Preval, y los estudiosos del legado del más universal de los cubanos.

A través de la experiencia se transmiten valores a las nuevas generaciones y se preserva el entorno, con su consecuente favorable acción medioambiental.

Malabé, Dos Bocas y Vuelta Corta son los campamentos en los que pernoctara Martí desde el 25 de abril al 1ero de mayo de 1895, cuando salió de este terruño, donde fue protegido por sus habitantes hasta su partida.

En Vuelta Corta Martí escribió los últimos y más importantes documentos de la guerra, la ordenó, recibió la primera bandera cubana que lo acompañaría, bordada por la esposa de Pedro Agustín Pérez, y admiró el ascenso a Mayor General de José Maceo, entre otros acontecimientos.

Los niños y jóvenes de lugares como éstos reciben de primera mano esas experiencias. Una manera más de transmitir valores a las nuevas generaciones y preservar la historia como garantía de la independencia que conquistamos.

Por: Isaac García Cárdenas

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