La radio en el corazón

La magia de la radio que seduce y atrapa

La magia de la radio que seduce y atrapa

Crecí con la radio, entre melodías y ritmos que marcaban el hito de lo último de la moda en los hogares cubanos. Estaba también la TV, es cierto, pero la CMKS inundaba los espacios y preferencias de quienes jamás imaginamos que un día surgiría algo como la internet.

Sentada en mi balancito, junto al inmenso equipo que mi abuelito había comprado, cantaba lo mismo canciones de los Fórmula V que de Pacho Alonso o Senén Suárez, entonces soñaba con ser cantante… Y luego de la música de Los Compadres y Panchito Riset, comenzaron a incorporase los programas noticiosos y de otro corte que mis mayores seguían, y yo también.

Mi hijo me dice que no me imagina oyendo Alborada Campesina o Recuerdos del Ayer …¡pero sí! Nuestra CMKS, que acaba de cumplir 80 años, enamoraba con el vozarrón de Arnaldo Nordet, la cadencia de Olga Salazar, Juan Guilarte y la calidad de sus propuestas,

Un buen día, siendo aún una niña, dije; “quiero trabajar en la emisora” y luego de un casting, logré convertirme en locutora de programas infantiles bajo la varita mágica de Marlene Salazar.

Y ahí se consolidó realmente todo ese amor a primera, segunda y tercera vista: Guido Rosgart, Juan Guilarte, Eddy Rosabal y otras grandes: Martha Reyes, Antonia Rodríguez Govea y la entrañble Fidelia Paz Román me hicieron enamorarme irremediablemente de ese medio que te dibuja las imágenes con palabras, tal es así que años después me habilité como directora, asesora y escritora de programas y luego como periodista.

Fue una etapa maravillosa de mi vida personal y laboral, en el mundo de la información me ayudaron muchísimo profesionales de antes y de “más para acá” como Yliana Rodríguez, Mabel Pozo, Joel Macías, Emory Labañino, “el Gallego”, mi entrañable Valera y la inquieta Xiomara Grave de Peralta…Luego de más de diez años tuve que mudarme a la televisión por causas realmente ajenas a mi voluntad y que duele tanto que ni vale la pena recordar.

Lo cierto es que sigo siendo una fan del dial, me despierto con “el monstruo” de Haciendo Radio (de Rebelde), para luego cambiar para mi CMKS que no importa el tiempo, ni las circunstancias, ni los avatares que la vida nos impone, ni siquiera el sentido de pertenencia por la TV, ella sigue siendo la número uno en mi corazón.

Por eso traslado inquietudes y sugerencia lo mismo propias que de vecinos, amigos y otros que aún me creen miembro de esa gran familia (¡y lo soy!), en pos de una mejor programación, me regocijo ante cada uno de sus logros y no importa el tiempo, allí tengo aún magníficos amigos, colegas y lo que es mejor: ¡ellos lo saben!

En tiempos de la www, el wifi y tantas otras tecnologías, la Radio Cubana celebra su primera emisión al aire, ocurrida 95 años atrás, y la Trinchera Antimperialista festeja desde Guantánamo sus ocho décadas dedicadas a sus oyentes que siguen fieles, como yo. Por eso escribo esta crónica. ¡Felicidades!

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