Otro adiós definitivo

El sepelio del amigo Guamba

El sepelio del amigo Guamba

Este ha sido un año difícil para mi, en cuanto a despedidas definitivas se refiere, he visto partir a personas muy queridas; desde ancianos, hasta jóvenes… Y la muerte siempre me causa esa sensación de impotencia, de pena, de depresión.

Hoy le dimos el último adiós a un hombre íntegro: Guamba, como todos les decíamos. Profesor de Educación Física que formó y ayudó a más de uno. Negro alto, guapo, cuyo físico impresionaba, pero al mismo tiempo de trato afable. Era de esas personas leales, amigo… esposo de mi colega-amiga Ana Rosa. En su hogar encontré refugio en un momento muy difícil de mi vida; podía llegar con o sin previo aviso, y siempre la acogida fue la misma.

En lo que ella lavaba la ropa, él me ponía videos musicales, me aconsejaba, me preparaba un trago, se metía en la cocina a elaborar unos crujientes chicharrones…. me abría su inmenso corazón, y yo me regresaba mucho más fortalecida.

Esta tarde me di cuenta que no fui la única…. La cantidad de personas reunidas en las afueras de su pequeño, pero siempre acogedor hogar en la barrida de la Loma del Chivo, así me lo confirmaron. Primero un sol intenso acompañado del sofocante calor, luego la amenaza de la lluvia que se anunció en una incipiente llovizna, no fueron impedimenta para acudir a despedirlo.

Hoy las campanas doblaron por ti, Guamba, y todos los que te quisimos nos sentimos disminuidos…

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